Entre el ser y el pez

Dirimo entre comprar salmón rosado o blanco. El primero es mucho más caro, pero tiene mejor prensa que el segundo. Además, sirve para hacer grávlax. Pero el blanco es muy carnoso y más barato. Este debate se genera a la hora de definir la pesca del día. Como soy más papista que el papa, si dice del día, tiene que ser del día o a lo sumo de la misma semana. Intento conectarme con mi costado literario mientras decido qué pescar. Me ahogo en un vaso de agua cuando la respuesta es matemática. ¿Cuánta pesca vendo? ¿Se justifica la compra del rosado? Para mí es algo personal. Siento la brisa del mar, el cuerpo entumecido, la piel reseca y tirante convertida en cuero ajado, mientras espero a mi presa. Siento la aspereza de las escamas y la espina incrustada en el dedo al limpiar y porciones el pescado. Siento el paladeo de la boca mientras saboreo ese bocado de un tierno, fresco y delicioso filete.