Dichosos los ojos que te ven

«Dichosos los ojos que te ven» suena a piropo de algún buen hombre, galante y caballero con la bella y emperifollada dama.
Dichosos los ojos que te ven, que pueden descubrir las riquezas que hay en tu interior, y develar que más allá de lo aparente, se esconde un mundo de infinitas formas y colores. Dichosos los ojos que te ven, que pueden disfrutar de los sabores de la vida y apropiárselos por al menos un instante.
Tan dichosos esos ojos, que desearía fueran míos.

You live, you learn

Acabo de cumplir 28 años, y como siempre me sucede, recapitulo momentos de mi vida.
Mientras hago ese ejercicio, me detengo en algunas instancias muy importantes. Y me atrevo a decir, sin miedo, que empecé a vivir hace apenas unos años. Cuando digo “vivir”, dejo de lado el sentido biológico del término, y me remito al sentido humano, a experimentar en el alma y en el cuerpo como cada momento te atraviesa y va dejando marcas que te fortalecen y definen. Cada paso que doy va trazando mi recorrido como cada decisión que tomo me hace sentir dotada de vida.
Y es por eso que vuelvo sobre este diario con un nuevo título “dotada de vida”, porque creo que empecé a sentirme viva gracias a que decidí quitarme el caparazón que me mantuvo acobijada y cómoda durante tanto tiempo. De cada vivencia, aprendo; de cada elección, aprendo; de cada persona, aprendo.
You live, you learn.